Salud Bucal

Tus muelas sí van al Mundial

Dr. Albert Igual

Odontólogo Máster en Implantología

• 5 min de lectura

Tus muelas sí van al Mundial

Sabía que se lesionaría. Nunca deseo el mal a nadie, pero es que lo pensé: este muchacho se va a lesionar! 

El muchacho en cuestión, uno de los jóvenes jugadores de un equipo famoso, gran rival de otro equipo famoso, estaba corriendo demasiado. Y efectivamente, sucedió. Pero el motivo por el que pensé que se iba a lesionar es otro, ya casi lo comento.

Lo que sucede es que se pierde el Mundial, y supongo que eso duele, para quien está en su máximo nivel deportivo. O cree estarlo. 

Y algo similar le sucede a las muelas. Ellas tan lindas también se lesionan, se rompen, así tal cual como el jugador de futbol. Y claro, cuando sucede, pues ya sucedió y para repararlas y reponerlas, para eso estamos los dentistas. Aunque también estamos para evitar que suceda. 

El futbolista pensé que se iba a lesionar por 2 motivos. El primero: está corriendo demasiado, es decir, la fuerza y tensión generada en su cuerpo es excesiva. Y por excesiva me refiero también a que es constantemente excesiva, sin pausas para descanso, para la recuperación. Es que cuando eso sucede siempre hay lesiones, tarde o temprano., porque hay fatiga. Y continuando con el símil, seria como masticar sin descanso, o estar apretando los dientes todo el día sin descanso. La fuerza excesiva provoca fatiga en el cuerpo y en sus partes, también en los materiales dentales y de todo tipo. La fatiga es la condición previa a la catástrofe.

El segundo, el motivo definitivo por el que pensé que se iba a lesionar es porque no estaba dando bien los pases, sí los pases. Le pasaban la pelota y fallaba. Por eso tenía la certeza de que se iba a lesionar. Siendo reconocido como un jugador de técnica élite mundial, y que ha demostrado en tantas ocasiones, ¿Como es posible que ahora falle más de la cuenta? La respuesta está en el movimiento. Querer apresurarse, es decir, jugar a una velocidad que no es la adecuada para el movimiento en cuestión, provoca pérdida de armonía en el mismo, se pierde balance. Y sin balance aparecen las lesiones, y las fracturas dentales. 

Luego está otro tipo de desbalance, ya no físico-mecánico, sino químico. Si le gustó el símil futbolístico, seria algo así como en lugar de agua tomarse unas cervezas antes del partido. Volviendo al tema odontológico, como dato histórico, no fue hasta el desarrollo de la indústria alimentaria que proliferó la incidencia de caries a nivel mundial. Algo así como una Pandemia, pero con refinamiento en lugar de confinamiento. Chiste ;) Es que hasta las galletas Soda, sí las inofensivas y super sanas galletas Soda, tienen azúcar! Pues bien, el desbalance químico del Ph salival es un buen factor de debilitamiento al aumentar el riesgo de caries que, debo decir, es un fenómeno multifactorial. Si no hay placa bacteriana cariógena difícilmente hay caries, las galletas Soda no tienen la culpa posiblemente sea la mejor de las galletas. Y en ese caso, la mejor decisión es hacerse amante del cepillo dental.

Se podría decir que las actividades humanas tienen un punto de balance, fuera del cual aparece la disfunción, que se manifiesta en pobre rendimiento y hasta en males peores, como muchas enfermedades. En Odontología, al uso inadecuado del sistema masticatorio lo llamamos Parafunción. Sería algo así como usar el teléfono para clavar un clavo en la pared. Seguramente lo logres, pero ya sabes, el teléfono no tiene garantía.  

Y como en tantas ocasiones, la prevención está en darse cuenta, observar cómo estamos jugando, que en nuestro caso seria cómo estamos masticando, comiendo, descansando, viviendo... Y si nos damos cuenta de que se perdió el balance, bien, ahora es un buen momento para restaurarlo. 

Cada parte de la dentadura tiene una función específica, y la manera en que interactúan estas partes entre sí es igualmente importante. Cada diente está diseñado para soportar un trabajo y un movimiento determinado dentro del sistema. Cuando eso se pierde, es cuando el riesgo aumenta.

¿Cómo saber si tengo estos factores? Su dentista se va a dar cuenta. Un signo es que los dientes son redondos en toda su forma, es decir, no existen naturalmente partes rectas. Si hay una parte recta, que llamamos facetas de desgaste, es muy posible que haya bruxismo o apretamiento de dientes, para el cual es efectivo el uso de una Férula o protector bucal diseñado especialmente para proteger y evitar la fatiga.

Es importante saber que, como los dientes trabajan en equipo, como parte de un sistema, el daño o en el peor de los casos la pérdida de un diente, afecta al resto de manera directa. Entonces, es habitual que los dientes que más deterioro sufren son justamente los vecinos a una muela ausente. Es entonces cuando tiene mayor importancia reponer cada muela perdida en la mayor brevedad, para así proteger el resto. De eso hablaremos próximamente, mientras tanto, recordamos de dejar el estrés en el pasado, alimentarse de forma balanceada y entre medio, la visita regular a su dentista de confianza.